En efectivo
El residente paga en la administración y ahí mismo queda registrado. Sin estado intermedio.
Y cada cuota que se crea —la de mantenimiento y todas las demás— le llega notificada a los residentes. Lo único que sigue siendo tuyo es decidir a qué cuota corresponde cada peso que entra.
¿Y de quién es este pago?
La pregunta de cada corte de mes. Aquí no aparece: la cuota se genera por vivienda, así que el depósito ya trae a quién adjudicarlo.
Como administrador
El monto, la tolerancia, el recargo por atraso y el descuento por pagar antes. Si no todas las viviendas pagan lo mismo, creas variantes con su propio monto. Y das de alta las cuentas donde te depositan: la de mantenimiento y las que hagan falta, como la del fondo de reserva.
El residente paga en la administración y ahí mismo queda registrado. Sin estado intermedio.
Con tarjeta, domiciliado para no volver a acordarse, o en efectivo en un OXXO. El cargo se procesa solo y la cuota se salda al instante.
Manda su comprobante desde la app. Es la única que espera: queda pendiente hasta que la administración lo valida contra el banco.
Como residente
Abres tu app y ves las finanzas de tu vivienda completas: qué está cubierto, qué debes y qué ya mandaste a revisión. Pagas y compruebas desde ahí mismo, sin llamar a la administración ni pedir tu estado de cuenta. Cuanto más claro lo tengas, menos cobranza hay que perseguir del otro lado.
Y ni eso: cada cambio de estatus te llega por notificación, con el motivo incluido si te rechazan un comprobante.
Todo el cobro cabe en una pantalla: seleccionas los adeudos, ajustas el monto si hace falta y registras. Ningún caso tiene flujo aparte, por raro que llegue el pago —y son cuatro clics, no una capacitación.
Selecciona los adeudos y el total se calcula solo.
Escribe un monto menor. El resto sigue como adeudo, sin flujo aparte.
Esa vivienda deja de recibir cuota mensual mientras dure el periodo.
Descuento en porcentaje o en pesos, ahí mismo.
En camino: subes el estado de cuenta del banco y el sistema reconoce solo a qué vivienda corresponde cada depósito. En pruebas con un fraccionamiento real ya concilia 3 de cada 4 movimientos.
Cada quien enciende lo que necesita. El envío de comprobantes se puede apagar, el pago en línea se habilita a solicitud, y el estado de cuenta descargable depende de lo que la administración permita.
Permisos por administrador. No todas las cuentas pueden modificar la cuota ni su variación de costo.
Todavía no. Queda como "pendiente de aprobación" hasta que la administración lo revisa contra el banco.
Porque ya los sabe: el comprobante sale de una cuota concreta de tu domicilio y la fecha se registra sola. Un campo menos es un error menos.
Sí. El rechazo siempre lleva el motivo que capturó la administración.
El folio lo escribe quien recibe el pago —el recibo físico o el comprobante externo— y es opcional. La referencia la genera DingDong.
Sí. El resto permanece como adeudo.
Sí, y esa vivienda deja de recibir la cuota mensual mientras dure el periodo cubierto.
Porque el fraccionamiento definió una variación de costo, con sus propios criterios.